JORGE Y LA GRANJA
DE SUS SUEÑOS.
En
cierto lugar de Morelandía vivía Jorge Manrique, un joven agricultor que
trabajaba en una pequeña parcela de sus padres, Pablo y Josefa. Allí cultivaba hortalizas y cuidaban animales domésticos. Jorge dedicaba sus
días enteros a plantar sus hortalizas para alimentar a sus padres que amaban y a
los animales que lo acompañaban en sus labores generándole una alegría y felicidad.
Desde
niño Jorge soñaba con transformar la parcela de sus padres en un granja turística
donde tuvieran acceso los niños de bajos recursos de la ciudad de Morelandía que
no distinguían los animales, pero que añoraban conocer. Una mañana al levantarse
le contó a Pablo:
- Padre
anoche soñé que lola, la vaca daba diez litros de leches diarios, que tú y yo vendíamos
la mitad de leche en el pueblo y con ese dinero comprábamos otra vaca.
A
lo cual su padre respondió:
- Jorge
por favor, si a duras penas lola da una
botella de leche al día, deja de soñar muchacho, vete a labrar la tierra.
Después
de sus labores agrícolas Jorge escribía y dibujaba sus sueños en un cuadernillo
hasta quedar dormido, en las mañanas decía a Josefa:
- Madre
anoche soñé que clara, la gallina ponía huevos dos veces al día y que el fin de
semana vendíamos los huevos en el pueblo, con el dinero de la venta de los
huevos comprábamos otra gallina con polluelos.
Su
madre lo miraba con ternura, sonreía y le decía:
-Chiquillo por
Dios, que no te escuche tu padre porque te regaña, pero Dios quiera que tus
sueños se te cumplan.
A
lo que Jorge Respondió:
-Si mamacita, ya verás
que nuestra parcela progresara y vendrán muchos niños de Morelandía de bajos
recursos como yo a ver mis animales y no pagaran por interactuar con ellos.
Jorge
labraba sus terrenos y recogía cosechas para prever el tiempo que se venía. Se
acercaba una época terrible del año, porque cada que había sequia llegaban de
otras tierras unas animales indeseables en busca de comida, entre ellos las
terribles hormigas carnívoras de gumolandía. Los aldeanos vecinos comentaban
que dichas hormigas se comían cualquier animal que encontraran en su camino, dejando solamente a su paso los restos
óseos de cada animal. Un día mientras Jorge
dormía, escuchó gritar a su madre:
- ¡Corre
Pablo, hay vienen!¡hay vienen! prende fuego, trae a clarita, no mejor corre por
lola, no. No, mejor prende fuego, prende fuego, corre esposo mío, corre.
Jorge
despertó de un salto y en instante estaba frente a su madre, él sabía que se
acercaban los bichos come-carne, estaba perplejo y entre si pensaba:
- ¡Y
si voy por lola, y la encierro en el granero, pero las hormigas se comen a clarita!
Y
si traigo a clarita y sus huevos, lola queda en peligro.
Pero
si salvo lola y a clarita, fausto y coki (el caballo y la cerda) van a morir
mientras voy y vuelvo.
¡Dios,
que hago, ayúdameeee!
Y
estaba el muchacho pensativo cuando su madre lo empujo, le entrego una antorcha
prendida en fuego para que la llevara a donde su padre estaba, Jorge aún en sus
pensamientos, lleno de susto y si idea de cómo actuar salió a correr con tan
mala suerte que tropezó con nipororo, su perro, cayendo sobre un montón de heno
seco, que inmediatamente prendió en llamas opacando de humo todo a su
alrededor. Las hormigas al ver el gran incendio y el humo que las asfixiaba y
no les permitía ver huyeron desesperadas
con tan mala suerte que llegaron al rio ahogándose hasta la más pequeña. Como milagro de Dios, en se momento las nubes
del cielo se juntan y al chocar una a otra dejan caer grandes gotas de agua que
apagan el incendio alrededor de Jorge.
Sus
padres no creían lo que acababa de suceder, Jorge había salvado sus animales y con
ayuda de Dios su parcela estaba segura, así que por agradecimiento con su hijo cada mañana le
escuchaban sus sueños. Cierta madruga Jorge se llevó una gran sorpresa, lola su
vaca dio diez litros de leche y clarita había puesto dos huevos, corriendo fue
donde sus padres a darles la noticia. Pablo y Josefa fueron con él a vender los
productos, le ayudaron a construir poco a poco sus sueños.
Al
transcurso de los años Jorge tuvo una granja llena de corrales donde habitaban
cerdos, vacas, gallinas, conejos, caballos entre otros, así que decidió ir
aldea por aldea de Morelandía en busca de niños de bajos recursos para
llevarlos a conocer su sueño, permitirles a estos chiquillos interactuar con
los animales pero sobre todo para enseñarse que cualquier sueño se es
realizable si se trabaja para ello y si se cuenta con el apoyo de los padres rinde
más frutos.
FÍN

Muy lindo el cuento, los sueños de los niños aunque parezcan fantasías hay que alimentarlos para que se puedan hacer realidad, en la historia es muy claro que hay momentos muy difíciles como cuando llegaron las hormigas come carne, hay el niño tubo que tomar una desicion que con la ayuda de dios todo le salió bien, siempre hay obstáculos en el camino pero el niño con la ayuda de sus padres cumplió su sueño d una granja para que el resto de niños pidieran disfrutar de sus animales gratis, creo que la moraleja es clara, para mi va guiada a los padres para que siempre alimenten y apoyen los sueños de sus hijos por mas fantasiosos que sean, porque son los niños sin duda alguna la esperanza de un mañana mejor
ResponderEliminarme gusto tu cuento muy creativo es importante tener en cuenta los sueños de los niños y es muy claro que cuando se sueña en grande se pueden cumplir los sueños por mas obstáculos que se tengan.
ResponderEliminarComo dice el viejo Adagio: -soñar no cuesta Nada-.... pero en realidad si vale mucho, cuando las ganas y el espìritu estan dispuestos a lograrlo... un beso.. una vez mas felicidades....!!!!
ResponderEliminarLos niños la razón de ser de una sociedad, los seres mas tiernos y desinteresados, la esperanza de padres, maestros y la sociedad en general, es importante no olvidarlos y que se vuelvan actores participes en nuestra sociedad, es la gran enseñanza de tu historia por medio de los sueños y a pesar de las adversidades lograron cumplir sus metas, me gusto Fanny lu
ResponderEliminarUna sonrisa es cosa de un momento, y sin embargo casi siempre perdura en la memoria, por eso la mejor época es la niñez... siempre tenemos las mejor sonrisa y es e todo momento...
ResponderEliminareste cuento dibujo esa sonrisa que hace mucho tiempo lo se reflejaba...